
En 2008, en una cueva del sur de Alemania, un equipo de arqueólogos sacó de la tierra una figurita de marfil de mamut de seis centímetros. La habían tallado hace unos cuarenta mil años. Es la figura humana más antigua que se conoce, y deja clara una cosa que se nos olvida cuando miramos una repisa: llevamos toda nuestra historia haciendo figuras para tenerlas cerca.
Nunca fueron solo adorno. Una figura es un recordatorio con cuerpo. Está a la vista, ocupa un sitio, se le pasa el trapo los sábados y cada vez que pasas por delante te dice en silencio lo que tú decidiste que te dijera. Eso es lo que se lleva la gente cuando entra y elige un Buda, una Nefertiti o una pareja de peces koi.
La edad aproximada de la Venus de Hohle Fels, la figura humana más antigua encontrada hasta hoy. Se talló en marfil de mamut y cabe en la palma de la mano.
Por qué una figura funciona y un cartel no
Una frase en la pared se lee una vez y a la semana ya es invisible. Con una figura no pasa, porque cambia con la luz del día, proyecta sombra, se puede tocar y ocupa espacio de verdad. En casi todas las tradiciones el objeto nunca fue el dios: es el sitio donde uno se acuerda. En el Egipto antiguo la palabra que nombraba al escultor venía del verbo dar vida, y esa idea, la de que tallar era poner algo en el mundo para que siguiera hablando, se repite de una cultura a otra sin que se hayan copiado entre ellas.
Por eso las figuras se ponen donde se pasa, no donde se guardan. Y por eso, cuando alguien nos pregunta cuál llevarse, la respuesta nunca es cuál es más bonita, sino qué quieres recordar todos los días.
La gente casi nunca se lleva la figura que más le gusta. Se lleva la que la mira de vuelta.Lo que decimos en el mostrador
Egipto: porte, memoria y guardia en la puerta
El busto de Nefertiti se talló hacia el año 1345 antes de Cristo en el taller del escultor Tutmose, y estuvo enterrado en la arena de Amarna hasta que una excavación alemana lo encontró en 1912. Hoy está en Berlín y es uno de los rostros más reproducidos del planeta. Su nombre significa la bella ha llegado. Fue reina en una de las mayores rupturas religiosas de la historia y hay quien sostiene que llegó a gobernar sola.
Tener una Nefertiti en la sala se ha leído siempre igual: presencia, porte, seguridad. Es la figura que más se regalan entre mujeres y la que más nos piden para un escritorio o para el recibidor de una casa que se estrena. Junto a ella suele ir Akenatón, el faraón con el que gobernó y con el que cambió la religión de todo un imperio. Las piezas egipcias que hay en vitrina están en figuras y decoración esotérica.
Anubis, el chacal negro, no es una figura de muerte aunque lo parezca. Era el guía de las almas y el encargado de la balanza donde el corazón se pesaba contra una pluma. Es una figura de tránsito y de justicia, y de ahí viene la costumbre de ponerlo en la entrada, mirando hacia la puerta: quien vigila el paso vigila lo que entra.
Y la gata egipcia es Bastet, protectora de la casa, de la familia y de la alegría doméstica. Su ciudad, Bubastis, celebraba la fiesta más concurrida de Egipto según contó Heródoto. Es la que se regala para una casa nueva.



Oriente: la postura lo dice todo
Con los budas pasa algo que casi nadie sabe y que cambia por completo la manera de elegir: la posición de las manos no es decorativa. Cada gesto se llama mudra y cuenta un momento distinto. Dos budas que parecen el mismo, con el mismo acabado y el mismo tamaño, están diciendo cosas diferentes.
Qué cuenta cada postura
De un vistazo
De la misma familia son Kuan Yin y Ganesha. Kuan Yin es la que escucha el llanto del mundo, la forma femenina de la compasión en China, y se le atribuye el papel de acompañar a quien cuida de otros. Ganesha tiene cabeza de elefante y es el que quita obstáculos: se le invoca al empezar algo, un negocio, una mudanza, un examen. Por eso su sitio de siempre es la entrada o el escritorio, no el fondo de la casa.



El pez koi y la puerta del dragón
Hay una leyenda china que explica por qué el koi está en tantas casas. Cuenta que los peces remontaban el río Amarillo hasta una cascada llamada la Puerta del Dragón, y que el que lograba saltarla se convertía en dragón. La carpa no representa la suerte: representa aguantar la corriente. Por eso en Japón, cada 5 de mayo, las familias cuelgan banderas de tela con forma de carpa, una por cada hijo de la casa.
Cuando alguien busca eso que llama energía zen, casi siempre está buscando esto y no la quietud: la calma de quien lleva tiempo remando y sigue. Es el regalo de graduación, de ascenso y de negocio que arranca.

África: la talla que cuenta cómo vive la gente
Aquí conviene ser honestos, porque se dicen muchas cosas. En África la talla ha tenido siempre dos vidas distintas. Una es la ceremonial: las máscaras que solo salen en una fecha, o las figuras akuaba de los ashanti de Ghana, que las mujeres llevaban consigo cuando pedían un embarazo. La otra es la talla de oficio, hecha por artesanos para contar cómo vive su gente: el pastor, la pareja, el cazador, la mujer que carga el agua.
Las piezas masai que tenemos son de esta segunda familia y así las vendemos. No son objetos rituales y sería feo decir que lo son. Su valor está en la mano que las talló y en lo que cuentan. Los masai viven en el sur de Kenia y el norte de Tanzania, y su figura alargada, de pie y con lanza, es una de las siluetas más reconocibles del continente.
Decorando funcionan como pocas: madera oscura, líneas verticales muy largas y una silueta limpia. Piden pared clara detrás y nada alrededor. En pareja, con una un poco más alta que la otra, quedan mejor que solas.

Los ángeles, la figura que casi nunca se compra para uno mismo
En las tres tradiciones que vienen de Abraham, el judaísmo, el cristianismo y el islam, los ángeles son mensajeros: lo que va y viene entre lo alto y lo de aquí. Miguel, Gabriel y Rafael aparecen en las tres con papeles parecidos, y Miguel es el que se representa con espada porque le toca el papel de defensa.
En las casas colombianas el ángel es la figura de la guarda y tiene dos sitios de siempre: la entrada y la mesa de noche de un niño. Es también la figura que más se regala y menos se compra para uno mismo. Se lleva para un nacimiento, para una primera comunión, para alguien que se muda o que va a manejar mucho.
Dónde ponerlas para que además decoren
Esto es lo que más nos preguntan y no tiene misterio, son cuatro reglas de composición que funcionan con cualquier figura, sea de la tradición que sea.
Cómo colocarlas
De un vistazo
Cómo se cuidan
Resina y poliresina. No se rayan con facilidad, pero el sol directo apaga los dorados en unos meses. Paño seco o apenas húmedo. Nada de alcohol ni de limpiador multiusos, que se llevan la pintura y dejan el brillo desigual.
Madera tallada. Paño seco, y una vez al año un poco de aceite mineral o de aceite para madera pasado con un trapo. Lejos de la humedad directa y de la ventana que le da la lluvia.
Piedra reconstituida. Pesa más de lo que parece, así que revisa el anclaje de la repisa antes de subirla. Se limpia con un pincel seco, porque el polvo se mete en el relieve.
Cuál llevarte
Las piezas que hay ahora mismo están en budas y ganeshas, en figuras y decoración esotérica y en decoración para el hogar. Casi todas son de pieza única: cuando se va, se va. En cada ficha están las medidas reales, el peso y las fotos de la pieza concreta, no de una parecida.
Si dudas entre dos, escríbenos y te decimos cuál se ve mejor en el sitio donde la vas a poner. Es la pregunta que respondemos todos los días en el mostrador.
Preguntas frecuentes
¿Trae mala suerte que te regalen un Buda?
¿Se pueden mezclar figuras de tradiciones distintas?
¿Dónde se pone un Buda?
¿La Nefertiti es una figura de mujeres?
¿De qué material están hechas?
¿Sirven de regalo para alguien que no es creyente?
Lo que se cuenta aquí pertenece a la tradición y al uso cultural. Es información simbólica, no una afirmación sobre la salud, y no sustituye ninguna consulta ni ningún tratamiento médico o psicológico. Si tienes un problema de salud, habla con tu médico y no dejes tu tratamiento.
¿Te queda alguna duda?
Escríbenos y te decimos qué hay hoy en la tienda, con fotos reales y su precio. Contesta la misma persona que atiende el mostrador en Manizales.


